El posible cierre de la planta traspasa fronteras y ha llegado hasta las manos del presidente de Estados Unidos, Barak Obama
Los trabajadores indican en el comunicado que rechazan de pleno un posible cierre de la Central Nuclear más aún cuando el Consejo de Seguridad avala las instalaciones por diez años más y piden al Gobierno norteamericano que se pronuncie al tratarse de una potencia que hace gala de la seguridad de la energía de este tipo.








