El Fiscal acusa a S.H del asesinato de su hija, de tres meses, y le imputa, también, un delito de violencia habitual. La madre, no obstante, considera los hechos un accidente. La vista oral está prevista para los días 28 y 29 de septiembre
Según relata el escrito del Fiscal, el acusado contrajo matrimonio con su mujer el 1 de septiembre de 2006, tras convivir juntos desde marzo de ese año. A partir, “cuanto menos”, del año 2007, explica el Fiscal, el acusado desplegó un carácter violento contra su mujer.
Así, relata que el 20 de enero le dio una bofetada; el 27 de ese mes le volvió a abofetear en la localidad guipuzcoana de Elgoibar y fue condenado el 30 de abril de 2008 por el Penal número 2 de San Sebastián como autor de dos delitos de violencia contra la mujer.
Estos hechos se produjeron estando ella embarazada de una niña que nació el 27 de febrero de 2007. Tras el alumbramiento, la familia se desplazó a vivir a Haro en marzo de 2007.
Estando allí, continúa el Fiscal, la pareja discutió y él, presuntamente, le pegó patadas y puñetazos a su mujer, que cayó al suelo.
El 19 de marzo de 2007 la niña fue atendida en el servicio de urgencias de Haro por rotura del frenillo, “lesión probablemente causada por la introducción violenta del chupete”, afirma el Fiscal.
Siguiendo el relato de esta misma fuente, la noche del 20 de mayo de 2007, el bebé estuvo llorando de manera continuada; circunstancia que exasperó a su padre que, tras intentar calmarla en brazos, la zarandeó fuertemente y le tapó fuertemente la boca y la nariz con su mano derecha.
De esta forma, la niña perdió las constantes vitales del pulso y la respiración. Además, antes o después de taparle la boca, la niña cayó de sus brazos, golpeándose contra el cabecero de la cama y, posteriormente, contra el suelo.
Trasladada al servicio de urgencias de Haro, la menor pudo ser reanimada y enviada al Hospital de Cruces de Baracaldo, donde falleció a las 9,30 horas del 21 de mayo por insuficiencia cardiorespiratoria.
La madre no formula acusación ni petición contra su marido, al considerar los hechos como un accidente. El Fiscal, por su parte, considera los hechos constitutivos de un delito de violencia familiar habitual, y otro de asesinato. Le añade la agravante de parentesco.
Le pide, por el primer delito, dos años de cárcel y tres de alejamiento de su esposa; por el segundo, dieciocho años de prisión.









21 de Septiembre de 2009 a las 13:28
Pobre cria! Que viva tres mesitos y que no reciba más que agresiones…Yo creo que en estos casos de violencia se debería mirar algo más por los menores que son las grandes víctimas y las más olvidadas, al fin y al cabo ell@s dependen totalmente de los adultos y están a merced de lo que nosotros hagamos por ellos. Creo que hay una falta de intervención importante en este tema y que hay muchos niños/as sufriendo una infancia de malostratos, sin otra cosa que hacer que esperar a que alguien los ayude (y no se está haciendo) o a ser mayores y poner tierra de por medio. Todos deberíamos estar más pendientes, en especial los juzgados, los servicios sociales y los servicios médicos..muchas desgracias de este tipo se podrían haber evitado protegiendo antes a los niños y si es necesario quitarselo a sus padres que se lo quiten porque esa gente no les va a aportar nada bueno, sólo lo que hemos visto..desgracia!! Para el asesino…pido una sentencia ejemplar!!!