Actualmente, la línea férrea existente entre Logroño y Miranda de Ebro (de 67 kilómetros) es una vía única electrificada que pertenece a la línea Castejón – Bilbao, que en este tramo discurre en paralelo al río Ebro por su margen derecha y muy ceñida al curso del río, configurando un trazado con unos parámetros de diseño muy reducidos, con radios en determinados tramos comprendidos entre 300 y 400 m y con 20 pasos a nivel.
El alcance de este Estudio Informativo que Fomento licita ahora definirá y analizará las alternativas que puedan desarrollarse para establecer una conexión ferroviaria, con características propias de una línea de alta velocidad, en el tramo comprendido entre la capital riojana y la localidad burgalesa. Además, este estudio permitirá establecer la continuidad de todo el Corredor Cantábrico-Mediterráneo, por lo que se estudiará la adecuada conexión y coordinación con los tramos adyacentes.
En principio, el tramo se apoyará en el corredor definido por el valle del Ebro, debiendo analizarse en el marco del estudio su definición geométrica más adecuada.









