UGT y CSIF denuncian la «nefasta gestión» y los «continuos engaños» del alcalde de Santo Domingo de la Calzada

Los Delegados de Personal de los Sindicatos UGT y CSIF en el Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada denuncian de forma conjunta «la actitud del alcalde, máximo y único responsable del área de Personal al no haber delegado dicha competencia, por su manifiesta desidia y sus continuos falsos testimonios en la negociación de la nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT).
Tras más de tres años de parálisis absoluta, la plantilla municipal dice «basta». A pesar de que una empresa externa ya realizó el trabajo técnico para la nueva RPT, el documento sigue guardado en un cajón. Este retraso no se debe a cuestiones técnicas, sino a la falta de palabra y compromiso personal del Alcalde, quien parece haber hecho de la mentira su principal herramienta de gestión frente a los representantes de los trabajadores.
El alcalde: Responsable único del caos administrativo
• Estrategia de distracción: El Alcalde utiliza de forma sistemática la táctica de «tirar balones fuera», culpando a los técnicos municipales de no poder avanzar por desconocer el valor punto. La realidad es que solo busca agotar la legislatura para dejar este problema al siguiente gobierno.
• Gestión obsoleta: Es inaceptable que el Ayuntamiento funcione con una RPT de 2009 y un convenio caducado desde 2014. El Alcalde demuestra un desinterés total por la modernización de la administración y por el bienestar de quienes la hacen funcionar.
• Falta de respeto profesional: La plantilla se siente defraudada y engañada tras tres años de reuniones vacías de contenido. El Alcalde ha roto la confianza necesaria para cualquier negociación al faltar a sus compromisos de forma reiterada».
«Es una vergüenza que el Alcalde, teniendo las competencias de personal en su mano, prefiera el inmovilismo y el engaño antes que la gestión. Ha tomado el pelo a todos los trabajadores y trabajadoras de este Ayuntamiento».
«Sin motivación y sin futuro
La situación actual es de un desánimo generalizado. La desidia del Alcalde no solo afecta a los derechos laborales, sino que pone en riesgo el buen funcionamiento del Ayuntamiento. No se puede dirigir una institución de espaldas a su personal y basando la negociación colectiva en falsas promesas.
Exigimos que el alcalde asuma de una vez sus competencias con honestidad. No aceptaremos más excusas ni más retrasos interesados. La paciencia de la plantilla se ha agotado».
