ÉXITO DE SIERRA SONORA INVIERNO A PESAR DEL MAL TIEMPO

Biznaga, Tobogán, Niña Coyote eta Chico Tornado y Cristina Sandalia DJ protagonizan una intensa jornada de rock en plena sierra riojana.
La edición de invierno del Festival Sierra Sonora volvió a demostrar por qué se ha convertido en una de las citas musicales más singulares del calendario cultural riojano. A pesar del frío, la lluvia persistente e incluso una ligera nevada durante el fin de semana, cerca de 400 personas llenaron la carpa instalada en Viniegra de Abajo, con todas las entradas agotadas.
En pleno invierno, cuando apenas una cuarentena de vecinos residen de forma permanente en el municipio, el festival volvió a convertir durante unas horas a este pequeño pueblo de la sierra riojana en un punto de encuentro para amantes de la música llegados desde distintos puntos de La Rioja y comunidades cercanas.
La organización apostó en esta ocasión por un formato extendido, con conciertos desde la hora del vermú hasta la noche, una fórmula que permitió disfrutar del festival durante toda la jornada y facilitó además la llegada y regreso del público gracias al servicio de autobús habilitado desde Logroño.
La música comenzó con los logroñeses Tobogán, encargados de abrir el día con una descarga de rock crudo, stoner y fuzz que fue calentando el ambiente dentro de la carpa mientras fuera el invierno seguía marcando el ritmo del fin de semana.
Tras el primer concierto, el festival hizo una pausa para compartir una caldereta popular de patatas con chorizo —con alternativa vegana de purrusalda—, uno de los momentos más sociales de la jornada, donde asistentes y vecinos se reunieron alrededor de la comida, el vino y las conversaciones.
La tarde continuó con el potente directo del dúo donostiarra Niña Coyote eta Chico Tornado, que desplegó en Viniegra su característico torbellino de distorsión y energía, confirmando su reputación como una de las bandas más contundentes del panorama estatal.
El cierre de los conciertos llegó con Biznaga, una de las formaciones más destacadas del rock independiente nacional. La banda repasó con intensidad los temas de su último trabajo, Ahora, en un concierto vibrante que conectó rápidamente con el público, combinando nuevas canciones con guiños a su trayectoria.
La jornada terminó con la sesión en vinilo de Cristina Sandalia DJ, que mantuvo el ambiente festivo con una selección de synth-punk y electrónica para cerrar una edición marcada por el frío… y por el calor del público.
Una vez más, Sierra Sonora volvió a demostrar su capacidad para llevar música en directo de primer nivel al entorno rural, generando una experiencia que combina cultura, paisaje y comunidad en pleno corazón de la sierra riojana.
Tras el éxito de esta edición invernal, el festival ya mira hacia su próxima cita: la edición de primavera de Sierra Sonora, que se celebrará los días 28, 29 y 30 de mayo en Viniegra de Abajo.
