CCOO, CSIF y UGT denuncian «la dejadez y unilateralidad del Ayuntamiento de Haro, con un solo agente de policía en fin de semana»

Las secciones sindicales de Comisiones Obreras (CCOO), la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), y la Unión General de Trabajadores (UGT) en el Ayuntamiento de Haro lamentan profundamente «la grave situación de desorganización, la falta de compromiso y la deriva unilateral del equipo de gobierno municipal, que ha ocasionado la imposibilidad de aprobar el calendario laboral para el año 2026.
Esta dejadez administrativa ha generado una preocupante merma en la prestación del servicio de la Policía Local este fin de semana, poniendo en riesgo la seguridad de los agentes y de la ciudadanía.
Pese a presentarle sus propuestas para el calendario laboral de 2026, con el objetivo de negociar y consensuar un documento que permitiera la correcta planificación del servicio, en la única reunión celebrada (el 18 de diciembre de 2025 y a lo largo de ese mes), la Concejalía de Personal demostró una alarmante falta de preparación. Su titular, Natalia Villanueva, alegó no haber podido revisar la propuesta debido a las incompatibilidades de su agenda, derivadas de ostentar otro cargo público fuera de la localidad.
Los portavoces sindicales califican de inaceptable que la gestión de un área tan sensible como la de Personal se vea relegada y supeditada a otros intereses y cargos. En este sentido, consideran que el Ayuntamiento de Haro merece una dedicación completa para garantizar los derechos de sus trabajadores y la calidad de los servicios públicos.
Fruto de esta inacción, de una falta evidente de planificación horaria y, en definitiva, del escaso respeto por la negociación colectiva, las secciones sindicales relatan algunas de las consecuencias directas:
1. Servicio mínimo de riesgo: Tanto el viernes como este fin de semana, la Corporación ha permitido que el servicio de la Policía Local se esté cubriendo con tan solo un agente en turno.
2. Rechazo de la solicitud de horas extraordinarias: A pesar de la situación crítica de la plantilla y la solicitud expresa del Jefe Accidental de la Unidad para asegurar el servicio con una dotación adecuada, el Ayuntamiento se negó a autorizar la realización de horas extraordinarias.
3. Imposición unilateral del calendario: En lugar de pagar o compensar el tiempo trabajado fuera de la jornada ordinaria, el Ayuntamiento trató de obligar a los agentes a cubrir el servicio del fin de semana sin ofrecer a cambio ninguna compensación. Para presionarles, la Corporación utilizó como medida de coacción la imposición unilateral del calendario laboral de 2025, sin pasar por la Mesa General de Negociación, vulnerando el derecho de los trabajadores a la negociación colectiva. Es decir, se les indicó a los agentes que, si no cubrían de forma gratuita esos turnos críticos, la única alternativa sería la imposición de un calendario (el de 2025) que es perjudicial para el servicio, ya que genera descompensación y no se ajusta a la plantilla real de 2026 (se han producido jubilaciones, traslados a otros municipios) lo que ha generado que en algunos grupos solo haya dos agentes de servicio buena parte del año, ocasionando un problema cuando quieran disfrutar de sus vacaciones.
Además, los Agentes incluyen días en su calendario en fechas señaladas (fiestas de junio y septiembre, semana santa, cata del barrio de la estación, otros eventos…) para garantizar un servicio con más dotación policial en dichos días y así no generar horas extraordinarias.
Más aún, al aprobar el calendario de 2025, muchos eventos no van a coincidir en fechas con los del año pasado lo que va a generar un déficit de agentes esos días señalados.
Pese a este ninguneo a la negociación colectiva, las organizaciones sindicales notificaron debidamente y por escrito en diciembre a la Corporación (concretamente a la Alcaldesa y a la concejal de Personal) la necesidad de llegar a un acuerdo para cubrir estos servicios, sin recibir respuesta alguna por su parte. Por ello, instan a negociar de manera inmediata, no sólo por los derechos de los propios trabajadores, sino para la prestación del correcto servicio que la ciudad y sus habitantes merecen».
