El Gobierno de La Rioja finaliza las obras de refuerzo de firme de la carretera LR-327 entre Cañas y Manzanares de Rioja

Esta actuación, que ha contado con un presupuesto de adjudicación de 371.516,40 euros, ha servido para reforzar la seguridad vial y mejorar la conectividad de la zona en un tramo de 3,1 kilómetros de longitud.
El consejero de Política Local, Infraestructuras y Lucha contra la Despoblación, Daniel Osés, acompañado de la directora general de Infraestructuras, Gema Álvarez, y de los alcaldes de Cañas y de Manzanares de Rioja, Roberto de Corta y Jesús Martínez, respectivamente, ha visitado la carretera autonómica LR-327 tras la finalización de las obras de renovación de firme que han supuesto el refuerzo de la seguridad vial y la mejora de la conectividad de los municipios del entorno.
Esta actuación, que forma parte del Plan de mejora de la red local de carreteras del Gobierno de La Rioja, ha contado con un presupuesto de adjudicación de 371.516,40 euros. La LR-327 comunica las carreteras comarcales LR-204 y LR-206, comenzando en la localidad de Cañas y terminando muy cerca de Manzanares de Rioja. Cuenta con una longitud total de 3.100 metros, de los que 300 pertenecen a la travesía de Cañas.
El consejero ha subrayado que “el objetivo fundamental de esta importante actuación es mejorar la seguridad vial y la conexión de la zona, así como apoyar a estos pequeños municipios y al medio rural para mejorar la calidad de vida de sus vecinos”. Por su parte, ambos alcaldes han agradecido al Gobierno de La Rioja esta adecuación vial que, en palabras del regidor de Cañas, “ha mejorado la comodidad en la conducción en una carretera que estaba muy deteriorada y que permite unir el Monasterio de Cañas con la Catedral de Santo Domingo de La Calzada”.
La principal intervención ha comprendido el refuerzo de firme de la vía mediante la extensión y compactación de una capa de mezcla bituminosa caliente de 6 centímetros de espesor, lo que ha permitido mejorar la capacidad estructural y funcional de la carretera. El firme anterior era de riego asfáltico y presentaba avanzados problemas de deformaciones y envejecimiento, así como pérdidas de material en su superficie.
En la travesía se ha ejecutado la limpieza, sellado y protección con una geomembrana de las juntas de la carretera, para llevar a cabo posteriormente una actuación de fresado, y reposición del firme con la misma mezcla asfáltica que en el resto de la vía.
Este tramo, que presentaba múltiples roturas en la capa de rodadura, había sido ejecutado con aglomerado asfáltico, apoyado en un pavimento de hormigón.
Además, se ha llevado a cabo la mejora y limpieza de los sistemas de drenaje longitudinal y transversal con la finalidad de mejorar la capacidad de evacuación de agua y evitar encharcamientos de la vía que puedan generar accidentes.
La actuación ha finalizado con la renovación de la señalización horizontal y vertical, incorporando materiales más duraderos y reflectantes, lo que ha posibilitado mejorar la visibilidad y la orientación del conductor en cualquier momento del día.
