Ecologistas en Acción de Haro presenta `La voz del invernadero´, un documental que narra «una verdad incómoda»

El próximo miércoles 26 de noviembre a las 19:30 Ecologistas en Acción de Haro presentará en la Sala Faro el documental “La voz del invernadero” para cuestionar el coste social y ambiental del modelo agrícola imperante que abastece nuestros supermercados.
Tras el éxito obtenido en otras ciudades, Ecologistas en Acción de Haro presenta “La voz del invernadero, documental en el que se plasma una verdad incómoda: la de los trabajadores y trabajadoras de los invernaderos españoles que enferman de bronquitis y Parkinson, entre otras afecciones, para alimentarnos a toda la población.
El documental se compone de la narración en primera persona de las víctimas trabajadoras cuyos relatos nos invitan a reflexionar sobre las implicaciones sociales, sanitarias y ambientales que tiene un modelo agrícola intensivo basado en la explotación laboral de personas inmigrantes. Dirigido por el fotoperiodista Santiago Donaire y producido con la colaboración de Ecologistas en Acción, forma parte de la campaña ecologista “El verdadero precio de los alimentos: la cara oculta de la agroindustria” que, a partir de experiencias concretas de Almería, Murcia, Málaga y Huelva, pone de manifiesto la problemática que se esconde tras la agricultura industrial imperante en España. La campaña ha sido presentada a lo largo del año en ferias internacionales de agricultura como la de Berlín y también ante el Parlamento europeo.
La proyección tendrá lugar el miércoles 26 de noviembre a las 19:30 en la Sala Faro del Palacio de Bendaña. Tras la proyección, se abrirá debate sobre el tema con el Coordinador estatal del Área de Agua de Ecologistas en Acción, abogado y experto en tóxicos, Koldo Hernández Lozano. La entrada será libre hasta completar aforo.
¿Hasta cuándo van a mirar las autoridades y la población hacia otro lado, ignorando la pérdida de salud, biodiversidad y la precaria situación de las y los trabajadores agrícolas por el excesivo uso de plaguicidas para producir alimentos? Desde el colectivo ecologista esperan que estos interrogantes animen a la población local a participar y que de este modo “podamos empezar a construir juntas alternativas más éticas y saludables que no contaminen nuestra tierra, que no abusen de personas y que no nos enfermen”.

Estas csmpañas se desarrollan por intereses creados y los tontos indocumentados aplauden como focas.
Estos solo hacen estas cosas para cobrar subvenciones.