Las obras de emergencia avanzan en San Vicente de la Sonsierra con nuevos estudios para definir la reconstrucción integral del recinto amurallado

Los trabajos de desescombro, control topográfico y análisis geotécnico permitirán concretar las siguientes fases de restauración del conjunto histórico. Con carácter preventivo, se instalará en la calle Buenavista una barrera de protección de más de dos metros de altura y 18 metros de longitud, reforzando así las condiciones de seguridad en todo el entorno de la intervención.
El Gobierno de La Rioja continúa avanzando en las obras de emergencia para la estabilización, recuperación y reconstrucción del recinto amurallado de la Plaza de la Iglesia de San Vicente de la Sonsierra, afectado por el derrumbe registrado el pasado 7 de mayo. La intervención, que se encuentra actualmente en la primera fase de ejecución, combina los trabajos de desescombro selectivo con el seguimiento técnico permanente del estado del conjunto histórico y la ejecución de los estudios necesarios para definir las actuaciones constructivas de las siguientes fases.
Tras la redacción de los preceptivos informes tras el derrumbe, el Gobierno de La Rioja aprobó el 22 de mayo la resolución de emergencia que permitió adjudicar las obras y designar la Dirección Facultativa, la Coordinación de Seguridad y Salud y la empresa contratista encargada de acometer los trabajos. Asimismo, el Centro de Coordinación Operativa ha mantenido reuniones de seguimiento de la evolución de la situación, culminando el pasado 2 de junio con la desactivación del nivel 1 del PLATERCAR una vez garantizada la seguridad del entorno.
Las obras comenzaron el 25 de mayo con la delimitación del perímetro de actuación tanto en la calle Buenavista como en la Plaza de la Iglesia y la implantación de las medidas de seguridad previstas. Desde entonces, se desarrollan labores de desescombro selectivo bajo supervisión arqueológica, que han permitido recuperar las bases topográficas que quedaron sepultadas tras el deslizamiento y reanudar el control técnico del conjunto.
Paralelamente, se está llevando a cabo la recuperación, clasificación e inventariado de los sillares procedentes del derrumbe con el objetivo de facilitar su futura reutilización durante el proceso de reconstrucción.
La monitorización técnica orientará las siguientes actuaciones
La Dirección Facultativa realiza visitas periódicas de seguimiento durante las que se supervisan tanto los trabajos en ejecución como los sistemas de control instalados en el conjunto monumental. Las comprobaciones efectuadas hasta la fecha sobre los testigos colocados en la iglesia no han detectado incidencias.
Además, el equipo técnico ha definido ya el alcance de la investigación geotécnica necesaria para avanzar en el diagnóstico de daños y en el diseño de las soluciones constructivas. La campaña de campo, que incluirá sondeos y ensayos especializados en la Plaza de la Iglesia, comenzará en los próximos días.
Dentro de estos trabajos de evaluación, el pasado 10 de junio se completó la instalación de nuevos puntos de control topográfico en distintos elementos de la muralla, los contrafuertes, la torre y los muros de la iglesia. Las primeras mediciones realizadas han permitido obtener información precisa sobre el comportamiento estructural de los elementos afectados por el derrumbe.
Los análisis realizados por la Dirección Facultativa han permitido identificar desplazamientos significativos en uno de los contrafuertes situados junto a la zona afectada por el derrumbe. Esta circunstancia evidencia la afección sufrida por este elemento como consecuencia del colapso de la muralla y obliga a mantener un seguimiento específico de su comportamiento estructural, contemplándose por ello la posibilidad de que se produzcan nuevos derrumbes y movimientos parciales como consecuencia de la inestabilidad que advierten los técnicos, vista la evolución que evidencia el seguimiento periódico que se lleva a cabo en el área de intervención.
En función de la evolución que reflejen las próximas mediciones, las soluciones constructivas que se definan para las siguientes fases podrían incluir actuaciones sobre el propio contrafuerte, incluida su retirada controlada, siempre con el objetivo de garantizar la seguridad y posibilitar su posterior reconstrucción dentro del proyecto integral de recuperación del recinto amurallado.
Con carácter preventivo, durante esta semana se instalará en la calle Buenavista una barrera de protección de más de dos metros de altura y 18 metros de longitud prevista en la primera fase del proyecto, reforzando así las condiciones de seguridad en todo el entorno de la intervención.
Un proyecto para recuperar la totalidad del conjunto histórico
Una vez finalizadas las nuevas mediciones y los estudios geotécnicos previstos, la Dirección Facultativa actualizará la evaluación de daños y concretará las soluciones constructivas que se incorporarán a las siguientes fases de la intervención. Estas actuaciones incluirán las medidas de estabilización necesarias y la definición de los sistemas de contención previstos para garantizar la seguridad y viabilidad de la reconstrucción.
El plan diseñado por el Gobierno de La Rioja contempla una intervención integral que permitirá recuperar la totalidad de los elementos afectados por el derrumbe y asegurar la conservación futura de uno de los conjuntos patrimoniales más emblemáticos de La Rioja.
