CSIF y UGT denuncian el «caos en el Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada: trabajadores desbordados por la nefasta gestión del alcalde y la secretaria»

Los sindicatos CSIF y UGT del Ayuntamiento de Santo Domingo de la Calzada, a través de sus Delegados de personal, denunciamos públicamente «la vergonzosa situación de sobrecarga laboral que padecen todos los trabajadores municipales y todos los departamentos del Ayuntamiento como consecuencia de la pésima gestión de personal que ejercen el alcalde, como responsable y encargado del área y la secretaria, como asesora jurídica del consistorio. La plantilla está harta de soportar decisiones improvisadas, falta de planificación y un desprecio absoluto hacia sus condiciones de trabajo.
El caso más sangrante lo encontramos en el servicio de limpieza. A menos de una semana del inicio del curso escolar 2025-2026, el alcalde se da cuenta —deprisa y corriendo— de que, tras firmar un decreto para poder ocupar el nuevo edificio de infantil, no hay personal suficiente para limpiarlo. ¿Y qué hace? En lugar de reforzar el servicio creando las plazas necesarias o recurriendo a otras alternativas externas, recurre a una chapuza improvisada: reorganizar in extremis el trabajo de las pocas limpiadoras que quedan, cargándolas aún más de tareas. Para colmo, lo hace vulnerando la normativa, ya que el aviso de reorganización debe darse con 15 días de antelación y lo comunica con menos de una semana. Una burla intolerable hacia unas trabajadoras ya desbordadas.
Lo mismo ocurre con la brigada de obras y servicios. Estos empleados llevan tiempo denunciando la falta de personal y la avalancha de encargos que reciben, pero ni el alcalde como responsable de personal ni la secretaria les hacen caso. Para ellos, la única respuesta es el silencio y el ninguneo. Además, mantienen a toda la brigada atada en la categoría de operarios, negándose a promocionar a oficiales. Esto ha llevado a un absurdo total: los trabajadores han dejado de realizar labores de albañilería porque no figuran en sus puestos actuales, con lo que los trabajos quedan parados y el servicio se resiente.
Ya no se aguanta más. La plantilla está exhausta y quemada, y el alcalde y la secretaria siguen actuando como si nada pasara, mirando hacia otro lado mientras el Ayuntamiento se hunde en el caos. O esto cambia de una vez por todas, o el desenlace será inevitablemente desastroso», concluyen.
