FOTOS | El Ayuntamiento de Haro condena los últimos actos vandálicos registrados en distintos puntos de la ciudad

Pintadas, robos y desperfectos en mobiliario urbano y zonas verdes han obligado a destinar nuevos recursos municipales a reparaciones que nunca deberían ser necesarias.
El Ayuntamiento de Haro denuncia y condena de forma enérgica el intolerable acto de vandalismo perpetrado contra el mobiliario urbano recién estrenado y los muros de la zona del río Tirón. Un espacio que, como todos los jarreros saben, se encuentra en pleno proceso de obras, mejora y renaturalización para el disfrute de la ciudadanía.
«Es inadmisible que el esfuerzo colectivo sea saboteado de esta manera. Mientras la inmensa mayoría de la ciudad trabaja para construir un Haro mejor, unos pocos deciden destruir.
A estos hechos hay que sumar otros episodios recientes que reflejan una preocupante falta de respeto hacia los bienes públicos. Entre ellos, el robo de cuerdas en el Paseo de Viano, la aparición de dos de las diez mesas recientemente instaladas en el parque de El Mazo sumergidas en el lago, la rotura de una barandilla en la Avenida Ingenieros del MOPU, así como la manipulación y el destrozo de aspersores destinados al riego de jardines y zonas verdes de la ciudad. Son actuaciones que obligan al Ayuntamiento a destinar constantemente recursos humanos y económicos a reparar daños que nunca deberían producirse.
El coste de la incivilidad en el último acto vandálico:
• El destrozo: Pintadas vandálicas en muros recién pintados y en un banco completamente nuevo, recién instalado.
• El esfuerzo humano: Tres operarios de Valoriza tuvieron que dedicar cuatro horas de trabajo extraordinario a la limpieza de las pintadas y a la recuperación de los elementos dañados, dejando de atender otras labores de mantenimiento y limpieza previstas en la ciudad.
• Trabajo extra: El banco, recién instalado para el disfrute de vecinos y visitantes, deberá ser lijado y barnizado nuevamente para intentar devolverlo a su estado original, generando un coste adicional que acaba repercutiendo en todos los ciudadanos.
Haro se construye entre todos, pero no podemos permitir que unos pocos lo destruyan.
Este Ayuntamiento no va a tolerar que el dinero público y el trabajo de quienes cada día cuidan y mantienen nuestra ciudad se tiren a la basura por la falta de civismo y de respeto de unos desaprensivos. Cuidar de nuestra ciudad es una obligación compartida. Estas acciones no solo ensucian nuestras calles, sino que atentan contra el patrimonio común y contra el bolsillo de todos los jarreros y jarreras.
Desde el Ayuntamiento hacemos un llamamiento a la responsabilidad, al respeto y a la colaboración ciudadana. Cada euro destinado a reparar actos vandálicos es un euro que deja de invertirse en mejoras, servicios e iniciativas que benefician al conjunto de la ciudad.
Asimismo, se recuerda que los actos vandálicos constituyen infracciones sancionables y que, siempre que sea posible, se perseguirá la identificación de los responsables para exigirles las correspondientes responsabilidades.
Los servicios municipales se ven obligados a destinar cada vez más tiempo y recursos a la reparación de daños que nunca deberían producirse. Frente a quienes dañan, la respuesta de este Ayuntamiento será seguir trabajando para mejorar Haro, proteger los espacios públicos y defender el interés general de todos los vecinos y vecinas. Porque Haro es de todos y entre todos debemos cuidarlo. El vandalismo lo pagamos todos».











Más cámaras de seguridad. Y en cuanto haya un delito, por las cámaras, se sabe quien puede ser.